Suicidio y pensamientos suicidas
Diagnóstico
Es posible que el médico realice un examen físico, pruebas y te haga preguntas detalladas sobre tu salud física y mental para determinar cuál podría ser la causa de tus pensamientos suicidas y cuál podría ser el mejor tratamiento.
Las evaluaciones pueden incluir las siguientes:
- Trastornos de salud mental. En la mayoría de los casos, los pensamientos suicidas se relacionan con un problema de salud mental no diagnosticado que puede tratarse. En ese caso, es posible que debas consultar con un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales (psiquiatra) u otro profesional de salud mental.
- Trastornos de salud física. En algunos casos, los pensamientos suicidas pueden estar relacionados con un problema de salud física no diagnosticado. Es posible que debas realizarte análisis de sangre y otras pruebas para determinar si ese es el caso.
- Abuso de drogas y de alcohol. Para muchas personas, el alcohol o las drogas influyen en los pensamientos suicidas y en la consumación del suicidio. El médico querrá saber si tienes problemas con el consumo de drogas o de alcohol, como el consumo excesivo o la incapacidad de disminuir o abandonar el consumo de drogas o alcohol por cuenta propia. Muchas personas con ideas suicidas necesitan tratamiento para lograr dejar de consumir drogas o alcohol, a fin de reducir los pensamientos suicidas.
- Medicamentos. En algunas personas, determinados medicamentos recetados o de venta libre pueden ocasionar pensamientos suicidas. Cuéntale al médico acerca de cualquier medicamento que tomes para saber si podría estar relacionado con los pensamientos suicidas.
Niños y adolescentes
Los niños con pensamientos suicidas por lo general deben consultar con un psiquiatra o psicólogo con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de niños con problemas de salud mental. Además de hablar sobre el paciente, el médico querrá obtener una imagen clara de lo que ocurre a partir de varias fuentes, como los padres o tutores, otras personas cercanas al niño o adolescente, informes escolares y evaluaciones médicas o psiquiátricas previas.
Tratamiento
El tratamiento de los pensamientos y el comportamiento suicida depende de la situación específica, que incluye el nivel de riesgo de suicidio y los problemas de base que pueden causar tales pensamientos o comportamiento.
Emergencias
Si has intentado suicidarte y estás herido:
- Llama al 911 o al número de emergencia local.
- Si no estás solo, haz que otra persona llame.
Si no estás herido pero corres riesgo inmediato de hacerte daño:
- Llama al 911 o al número de emergencia local.
- Llama a un teléfono de asistencia al suicida, en los EE. UU. es la National Suicide Prevention Lifeline al número 1-800-273-TALK (1-800-273-8255), para hablar con un consejero capacitado. Utiliza el mismo número telefónico y presiona “1” para comunicarte con Veterans Crisis Line (Línea de Crisis para Veteranos).
En la sala de emergencias, tratarán cualquier lesión. El médico te hará preguntas y quizás te haga un examen, en busca de signos recientes o pasados de intento de suicidio. Según tu estado mental, es posible que necesites medicamentos para calmarte o reducir los síntomas de una enfermedad mental de base, como la depresión.
Es posible que el médico quiera que permanezcas en el hospital el tiempo suficiente para asegurarse de que los tratamientos funcionan, estarás seguro al irte y obtendrás el tratamiento de seguimiento necesario.
Situaciones que no son de emergencia
Si tienes pensamientos suicidas pero no te encuentras en una situación de crisis, quizás necesites tratamiento ambulatorio. Este tipo de tratamiento puede comprender lo siguiente:
- Psicoterapia. En la psicoterapia, también llamada consejería psicológica o terapia de conversación, explorarás los problemas que te hacen sentir suicida y aprenderás habilidades para ayudarte a controlar las emociones de forma más efectiva. Tú y el terapeuta trabajarán juntos para elaborar el plan y los objetivos del tratamiento.
- Medicamentos. Los medicamentos antidepresivos, antipsicóticos y antiansiedad, junto con otros medicamentos para tratar enfermedades mentales, pueden ayudar a reducir los síntomas y hacerte sentir menos suicida.
- Tratamiento para las adicciones. El tratamiento para la adicción a las drogas o al alcohol puede incluir la desintoxicación, programas de tratamiento para las adicciones y reuniones de grupos de autoayuda.
- Respaldo y educación familiar. Los seres queridos pueden ser fuente de apoyo pero también de conflicto. Si los incluyes en el tratamiento puedes ayudarlos a entender la situación que atraviesas, a brindarles capacidades para enfrentar desafíos y a mejorar la comunicación y las relaciones familiares.
Ayudar a un ser querido
Si uno de tus seres queridos ha intentado suicidarse o si crees que podría hacerlo busca ayuda de emergencia. No dejes a esa persona sola.
Si crees que uno de tus seres queridos está considerando el suicidio, habla con él o ella de forma honesta y abierta acerca de tus preocupaciones. Quizás no puedas obligarlos a buscar atención profesional pero puedes ofrecerles aliento y apoyo. También puedes ayudarlos a encontrar un médico capacitado o a un profesional de salud mental, y pedir una consulta. Incluso puedes ofrecerte a acompañarlos.
Ayudar a un ser querido con problemas crónicos con el suicidio puede resultar estresante y agotador. Puedes sentir miedo, culpa y desesperanza. Aprovecha los recursos disponibles acerca del suicidio y su prevención para contar con la información y las herramientas para actuar cuando sea necesario. Además, cuídate buscando el apoyo de familiares, amigos, organizaciones y profesionales.

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